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lunes, 22 de julio de 2013
Reflexiones genealógicas IV
La imaginación, a veces, es una suerte de memoria.
Etiquetas:
cosas de escribir,
cosas de familia
miércoles, 30 de marzo de 2011
Reflexiones genealógicas III
Qué hacer con las críticas que circulan? Qué hacer con daños serios que ciertos miembros de la familia ejercieron contra otros? Cómo se cuenta?
Todo esto podría ser una suerte de ejercicio espiritual...
Todo esto podría ser una suerte de ejercicio espiritual...
martes, 29 de marzo de 2011
Reflexiones genealógicas II
Al escribir sobre mis parientes, sus grandes habilidades, sus circunstancias, amores y vicios son mucho más que eso, y a la vez mucho menos que eso. Las borracheras no son tan malas, los amores no son tan grandes, las habilidades no son tan maravillosas. Pero a la vez sí. Elijo arbitrariamente un hilo para unir todo eso, las pinceladas de las vidas que me anteceden. Con cada palabra siento que todo empieza a cobrar un sentido. Para mi. Tengo dos familias. La de carne y hueso, y la que está impresa en mi cabeza. Es más, tal vez tenga más familias. La del alma, la del corazón, la del recuerdo. O, tal vez esa multiplicidad no sea más que una sola cosa.
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viernes, 18 de marzo de 2011
Reflexiones genealógicas I
Es más fácil contar la historia de parientes lejanos en el tiempo, a quienes no conocí, por pocos datos que tenga, que contar la de los que conocí en vida.
Muchos hechos en la vida de mis ancestros -y en la mía, y en la vida de todo el mundo, por qué no- se dieron de manera simultánea y entreverada, dispersa, conectada y desconectada a la vez. Al escribir tengo que hacer un recorte, tengo que resaltar y privilegiar algunos aspectos sobre otros. Una delicada limitación.
Pensándolo bien, tal vez no tenga que tratarse de una limitación, tal vez logre potenciar la historia en vez de limitarla, reflejar un poco el espíritu de mis ancestros con pocas palabras elegidas con el debido respeto.
En este proceso de escritura siento que no estoy trabajando con un texto sino con un ser vivo.
Muchos hechos en la vida de mis ancestros -y en la mía, y en la vida de todo el mundo, por qué no- se dieron de manera simultánea y entreverada, dispersa, conectada y desconectada a la vez. Al escribir tengo que hacer un recorte, tengo que resaltar y privilegiar algunos aspectos sobre otros. Una delicada limitación.
Pensándolo bien, tal vez no tenga que tratarse de una limitación, tal vez logre potenciar la historia en vez de limitarla, reflejar un poco el espíritu de mis ancestros con pocas palabras elegidas con el debido respeto.
En este proceso de escritura siento que no estoy trabajando con un texto sino con un ser vivo.
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